miércoles, 11 de julio de 2012

Campo de ensueño: Kadyckchan, ciudad minera


Ciudad fantasma creada y más tarde abandonada por los azares de la industria minera. Se trata de la ciudad de Kadyckchan, situada en el Norte de Rusia. Allí se rumorea que se escapan jóvenes rusos a practicar Strike ball (Airsoft) aunque este dato es por ahora un rumor...


El origen de Kadyckchan y de otras ciudades mineras en la zona como Ust Hakchan, Mjaundzha, Arkagala, Cedro, Burkandja, Maldjak, Belichan, Neksikan o Stony, data de la tercera y cuarta década del siglo pasado, cuando a raíz de unas obras hidráulicas en varios ríos de la zona se descubren enormes yacimientos de carbón, estaño y oro. El gobierno no tarda en levantar de la nada estas ciudades, situándolas estratégicamente para albergar a los trabajadores que durante los siguientes 25 años trabajarán en la extracción de los minerales de las minas.


En Kadyckchan, uno de los asentamientos más grandes, llegan a vivir más de 12000 personas atrayendo a diversas empresas que darán servicio a todos los habitantes.



Visto en: 0,20 Magazine

viernes, 6 de julio de 2012

Element Peltor Comtac ARC Kit


Ya han acabado las vacaciones por el año nuevo chino, así que Element vuelve a la carga con sus novedades. Esta vez tenemos el Element Peltor Comtac ARC Kit.
El kit ARC para Peltor Comtac (siglas de Accesory rail connector) que nos muestra Element es una réplica de losadaptadores de los headset Peltor Comtac diseñados para acoplar estos a los railes ARC de OPS-Core en cascos como el FAST Helmet.

Al sustituír la “diadema” de los headset Peltor Comtac por este kit ARC los auriculares pasan a estar directamente acoplados a los railes del casco, evitando así problemas de incomodidad y/o incopatibilidad entre el casco y los headset. Pero además los originales nos ofrecen una genial funcionalidad extra: los enganches son rotatorios, de forma que podemos quitarnos tanto uno como ambos auriculares cuando sea necesario con solo girarlos, ya sea para encarar mejor o para escuchar a nuestro compañeros de equipo.



Visto en; http://mundoairsofter.com

sábado, 30 de junio de 2012

Review Element E-Lite


Element nos muestra una luminosa novedad: Su Element E-Lite.
La Element E-Lite es una copia de la V-Lite de S&S Precision. Se trata de uno de los productos de la serie Advanced Illumination & Marking Systems (AIMS) o sistemas avanzados de iluminación y marcaje.

Siendo un complemento de aparición “reciente”, goza de buena popularidad y se la suele ver acompañada del casco FAST del que ayer Element anunciaba su réplica. Y podemos ver ambos en las fotos que los chicos de Element nos envían, así como los detalles de esta Element E-Lite.


Las V-Lite están fabricadas en gel de sílica que recubren el LED y su batería y circuitos. Cuenta en su parte trasera con velcro para acoplarse tanto a uniformes como los velcros de cascos. Es además muy flexible, con lo que se adaptan a la curvatura del caso para obtener la sujeción óptima.



Su diseño estrecho y alargado permite acoplarlos también al molle, pudiendo así llevarla en chalecos por ejemplo. Un punto negativo es que nuevamente el nombre del producto varía para evitar problemas legales, de V-Lite pasan a ser las Element E-Lite.



Cuenta con modos de encendido, intermitente y apagado. Sobre los colores, S&S nos ofrece 4 tipos de V-Lite: Rojo, azul, verde e infrarojo (IR) y al parecer las Element E-Lite replicarán todos, aunque en el vídeo nos muestran solo 2 de ellos.
Respecto a la fuente de energía y su duración, las V-Lite originales cuentan con una pila no intercambiable que nos da hasta 140 horas de luz continua.


Tras hablar con el encargado de ventas de Element, me ha enviado esta imagen acerca de las Element E-Lite. Como podemos apreciar el velcro se encuentra en la carcasa marrón. Tras investigar un poco he visto que las originales también lo llevan así. Hay dos versiones, uan con velcro sobre la silicona, y otra con velcro sobre la carcasa. Elementnos ofrece esta última, y en cualquier caso no tendría mucha complicación hacer un pequeño mod, tan simple como recortar velcro adhesivo y pegárselo si queremos simular la otra versión.

También tenemos confirmación acerca de los colores, que serán los 4 que ofrecen las V-Lite originales de S&S(Verde, rojo, azul, infrarojo) y en esta nueva imágen podemos ver las E-Lite azules ya.

Además, nos prometen más de 120 horas de luz contínua. Al igual que la real, las pilas no podrán ser sustituídas. Si bien en las originales puedes hacer un corte en la silicona para sustituír la pila por una nueva, perdiendo el factor hermético.

Visto en: http://mundoairsofter.com

lunes, 25 de junio de 2012

Review Element Manta Strobe


La review se la dedicamos este fin de semana a la Element Manta Strobe, uno de los últimos lanzamientos del patrocinador Element Airsoft. Vamos a verla, porque es un juguete interesante.




La Manta Strobe es una creación de S&S Precision, parte de sus accesorios de la línea AIMS (Sistema avanzado de iluminación y marcaje) junto con las V lite. Element replica dichas V-lite bajo el nombre de Element E-Lite y la Manta Strobe, que es la que analizaremos.
El objetivo de la Manta Strobe es actuar como luz indicadora de posición, ya sea mediante los LED infrarojos (IR) para los sistemas de visión nocturna, o bien mediante los LED de luz visible.
Como siempre, un vídeo orientativo y pasamos a la review fotográfica.



La Element Manta Strobe viene empaquetada en un simple envase transparente que no protege absolutamente nada al producto. En la parte superior izquierda podemos ver una pegatina circular, que indica el color de los LEDs visibles.
Element se ha tomado ciertas licencias respecto al modelo original, a saber:
La Manta Strobe replicada es una de las primeras versiones de S&S (solo la he visto en tiendas online), modelo que no he visto nunca en operadores reales. Actualmente S&S va por su cuarta versión.
Element fabrica la Manta strobe en TAN (como la orginal) y negro (invención airsoftera) y los LEDs comparten color con las E-Lite: rojo, verde y azul. S&S solo fabrica sus Manta Strobe en TAN y con LEDs verdes (y puede que blancos, no estoy seguro). Aclarado esto, seguimos con el contenido.



Dentro del envase nos encontramos las propias Element Manta Strobe con sus velcros autoadhesivos para pegarlos a la base de la linterna, y un cordel. Volveremos al cordel más adelante.



La Manta Strobe utiliza una pila CR123A como una gran parte de los aparatos militares. El circuito cuenta con un sistema de protección por si metes la pila al revés… como ha sido mi caso…
No me ha gustado que al ser la carcasa de plástico y el tapón metálico, este se vaya comiendo la rosca. De hechoen las versiones posteriores S&S soluciona este problema fabricando el tapón en fibra.

El botón de encendido y apagado es el que tapa el alojamiento de batería. En las sucesivas versiones, S&S lo rediseñó a uno más corto que sobresaliese menos, para evitar que chocase con cualquier obstáculo y se cayese.
La Manta Strobe está diseñada para encenderse siempre en modo infrarojo. De esa forma nunca revelará nuestra posición en el proceso (salvo que los adversarios cuenten con visores nocturnos).



En la parte frontal la Element Manta Strobe cuenta con un único marcaje “E-Lite”, que por cuestiones legales y de copyright difiere del original (V-Lite). Podemos ver que la carcasa no es transparente, si no que es translúcida. En versiones que S&S ha sacado a posteriori han optado por eliminar el marcaje y hacer la carcasa cada vez más transparente. En los surcos que podemos ver en la base (se aprecian mejor en al linterna TAN) se introduce el cordel. La finalidad es utilizar la Manta Strobe para hacer señales, moviéndola como una carioca.


 La Manta Strobe cuenta con dos botones laterales para cambiar el modo de funcionamiento. Ambos deben ser presionados al mismo tiempo para cambiar, de esta forma se evita que puedan pulsarse accidentalmente y nos deje vendidos. Con sucesivas pulsaciones, la Manta Strobe cambia su frecuencia de parpadeo para un total de 5 distintas. Pulsando nuevamente se reinicia. La única forma de volver al modo IR es apagando y volviendo a encender el botón trasero.


La base de la Manta Strobe, en la que colocamos el velcro, posee una forma redondeada para adaptarse a la silueta de los cascos utilizados a día de hoy por el ejército americano. A mayor superficie de contacto, mejor agarre. La base cuenta con un vaciado cuya finalidad desconozco.
Llega el momento de encenderla. Pulsamos el botón trasero y…


Este es el color violáceo que tienen los LEDs infrarojos captados por la cámara de fotos.





Y así lucen los LEDs verde y azul en una preciosa estampa. Los LEDs son bien visibles, pero creo que esta linterna no serviría para cegar a los oponentes como hacen otras estroboscópicas (aunque tampoco creo que sea esa su finalidad).

Conclusión:
Un gadget curioso, ideal para todos los amantes del equipamiento tacticool y a la última. Compacto y bien diseñado(aquí el mérito es de S&S) y con una construcción que parece buena, unos LEDs visibles y un precio reducido. Realmente las únicas pegas que se le pueden achacar es que se trate de la versión más antigua de la Manta Strobe que no me ha cuadrado ver en unidades reales, así que no será una opción 100% válida para recreadores.

Su precio, ronda los 30€

Visto en: http://mundoairsofter.com/2012/review-element-manta-strobe

viernes, 25 de noviembre de 2011

AirsoftLife Sand Storm, Mytos Series, Trilogía Mamut.


Fotografías del evento de AirsoftLife, en el campo desértico.

Bando: URA.






Video presentación




Video final

sábado, 12 de noviembre de 2011

Cine bélico moderno: En tierra hostil (The Hurt Locker)



Desde la invasión de Irak en 2003, encabezada por las fuerzas armadas estadounidenses, no han sido pocas las películas, sobre todo de Hollywood, que han creído oportuno dar cuenta de su personal punto de vista sobre este conflicto. Esta afirmación puede sorprender, considerando que una inmensa parte de estas producciones no han llegado al gran público, debido a su baja calidad o al escaso interés que suscitaron en un pueblo ora convencido, ora preocupado por la manipulación de la opinión pública por un gobierno estigmatizado y sin crédito. No obstante, el objeto de este texto no es el debate sobre la justificación de lo injustificable. Ciñámonos, pues, al ámbito cinematográfico. 

Algunos de los filmes sobre la guerra de Irak exhiben historias de ficción construidas a partir del clásico germen político o moral, como son los casos de Redacted (Brian de Palma, 2007) o La batalla de Hadiza (Battle for Haditha, Nick Broomfield, 2007). También los hay filmados desde el otro bando, como Ahlaam (Sueños, Mohamed Al Daradji, 2005). Pero, la mayoría se centra en la terrible experiencia de la contienda y sus consecuencias físicas y psicológicas, comoJarhead, el infierno espera (Jarhead, Sam Mendes, 2005), En el valle de Elah (In the Valley of Elah, Paul Haggis, 2007) o la reciente The Messenger (Oren Moverman, 2009). La incursión femenina en este subgénero se inauguró con Ausente (Stop-Loss, 2008) de Kimberly Peirce; ahora es el turno de Kathryn Bigelow, una de las primeras mujeres en ponerse tras las cámaras, que ofrece una mirada muy alejada del denostador prejuicio sobre las filmografías de mujeres.


El thriller de suspense, la acción y la ciencia-ficción han sido los géneros predilectos en la carrera de Bigelow. Casi cuatro años de rodaje en Jordania, los asocian entre sí en un brillante trabajo dramático sobre la adicción a la guerra. Sí, también, contiene cuotas de ciencia ficción. Porque En tierra hostil (deplorable traducción del título original) se basa en las técnicas reales del desarmado de bombas, pero su alternativa ejecución procedimental (p.e. la presencia invariable de un traje antibombas similar al de un astronauta) responde a una inteligente creatividad y a una intuición interpretativa precisas por parte de la cineasta californiana -aplaudida por los expertos especializados en dichas técnicas- sobre el guión del periodista Mark Boal. Filmada combinando el estilo documental de la cámara en mano con planos estáticos, la trama sigue el día a día de la "Bravo", una brigada del ejército norteamericano integrada por tres soldados. Esta pertinente reducción en el comando protagónico permite conocer a fondo la personalidad de cada miembro


El thriller de suspense, la acción y la ciencia-ficción han sido los géneros predilectos en la carrera de Bigelow. Casi cuatro años de rodaje en Jordania, los asocian entre sí en un brillante trabajo dramático sobre la adicción a la guerra. Sí, también, contiene cuotas de ciencia ficción. Porque En tierra hostil (deplorable traducción del título original) se basa en las técnicas reales del desarmado de bombas, pero su alternativa ejecución procedimental (p.e. la presencia invariable de un traje antibombas similar al de un astronauta) responde a una inteligente creatividad y a una intuición interpretativa precisas por parte de la cineasta californiana -aplaudida por los expertos especializados en dichas técnicas- sobre el guión del periodista Mark Boal. Filmada combinando el estilo documental de la cámara en mano con planos estáticos, la trama sigue el día a día de la "Bravo", una brigada del ejército norteamericano integrada por tres soldados. Esta pertinente reducción en el comando protagónico permite conocer a fondo la personalidad de cada miembro.


Capitaneados por el recién llegado, impulsivo y temerario sargento William James (en una interpretación excepcional de Jeremy Renner), el disciplinado sargento J.T. Sanborn (Anthony Mackie) y el inmaduro y pávido especialista Owen Eldridge (Brian Geraghty) se cuestionan muy en serio el modus operandi de su superior. Pone en peligro sus vidas sin regirse por el código establecido para las maniobras. Piensan que no tiene cabeza. Pronto advertirán que lo que sí posee es algo de lo que carece toda la milicia allí presente: una enfermiza obsesión por su trabajo. Es el típico paleto desarraigado, aunque pasional, un profesional ilusorio que axiomatiza las vacilaciones del ejército norteamericano. Su autonomía y seguridad de sí mismo contrastan con el miedo y la racionalidad de sus subordinados. Adquiere la profusión del clásico héroe americano o, por lo menos, se convierte en una extensión de éste que, esta vez sí, tributa al espectador las habitualmente traslúcidas exhortaciones personales (un reveladorflashback final). Y... ¡sorpresa!, no son, en absoluto, de índole patriótica.

Precisamente, este drama ataca, en esencia, el interior de las personas, su pudorosa integridad moral, apercibiendo de la irreversibilidad de sus actos. La indisoluble incertidumbre, la espera del francotirador, la indistinta y paranoica sospecha de lo extraño y desconocido, los fantasmas íntimos. Esta miscelánea desempeña un cometido de plausible franqueza en la composición de una atmósfera ajena y hostil, además de definir un atosigante pulso narrativo, que genera una tirantez insoportable en todas y cada una de las escenas, de principio a fin de la película. No hay tregua. No hay lugar para la distracción; ni para la del soldado -que se relaja bebiendo y agotándose en unas intensas peleas con sus colegas-, ni para la del público. La guerra se percibe como un problema cercano, una cuestión de implicación global que nos concierne a todos.



En realidad, la proximidad está servida en bandeja por una puesta en escena cabal (referencia especial para la yerma escenografía y el impecable sonido) y un concienzudo diseño de producción, culminándolo con un montaje de efecto hipnótico. Bigelow puede presumir de buen criterio al mantenerse al margen del politiqueo discursivo más fútil, para lograr una obra natural, con una capacidad prodigiosa para mostrar lo mejor y lo peor de nuestra especie, apenas separados por unas secuencias. Un amplio sector de la crítica le ha achacado esta falta de iniciativa ideológica. A mí, personalmente, no se me ocurre otra cosa que felicitarla por no distorsionar con la previsibilidad obstinada del sermón doctrinario la pureza de una cinta que logra sublimar la condición humana.

Dos de las películas con mayor número de nominaciones para los premios Oscar de este año han sido Malditos Bastardos (Inglourious Basterds, Quentin Tarantino) y En tierra hostil, con ocho y nueve candidaturas respectivamente. Es indiscutible la validez de ambas y resulta, cuanto menos insólito, que dos de las producciones con más posibilidades de arrebatarle la estatuilla a la Mejor Película a Avatar -Bigelow acaba de ganarle la primera mano a su ex marido en los BAFTA-, sean películas de guerra. Pero, más lo es el hecho de que ninguna de ellas sea una película estrictamente bélica, ni por el contenido ni por la expresión. Quizás llegó el momento de ventilar el género. Visto lo visto, voto a favor.
Galardones y premios:

Festival de Venecia, 2008.

Festival de Sitges, 2009

Oscars 2009: 9 nominaciones incluida mejor dirección y película

Globos de oro: 3 nominaciones incluida mejor dirección y película

Premios BAFTA: 6 premios incluyendo mejor dirección y película

Intérpretes

Jeremy RennerSargento William James
Anthony MackieSargento JT Sanborn
Brian GeraghtyOwen Eldridge
Guy PearceSargento Matt Thompson
Evangeline LillyConnie James
Christian CamargoCoronel John Cambridge

Ficha Técnica

DirecciónKathryn Bigelow
GuiónMark Boal
ProducciónKathryn Bigelow, Mark Boal, Nicolas Chartier y Greg Shapiro
Producción EjecutivaTony Mark
FotografíaBarry Ackroyd
MontajeChris Innis y Bob Murawski
MúsicaMarco Beltrami y Buck Sanders
Diseño de ProducciónKarl Júlíusson